La respuesta es si. Hay varias formas de cambiar las cosas. La primera es que te fuercen a cambiar, la segunda es que tengas la intuición para cambiar.
Esto le pasa a la tierra y esto mismo pasa en tu vida. O vas a estar forzado al cambio, o intuitivamente tendrás la sabiduría para cambiar.
La persona intuitiva sabe cuando cambiar, cuanto cambiar y para que cambiar. El humano no tiene un mecanismo de defensa para el cambio. Dios no te dio ni cuernos ni pezuñas ni piel gruesa impenetrable. Te has estado defendiendo con las armas atómicas. ¿Pero estás defendido?; ¿Has hecho que tu “insanidad” disminuya a cero?; ¿Tú y tu familia, son felices?; ¿Tu carácter y tu compromiso son normales?; ¿Como ser humano, estas preocupado o seguro?; ¿Eres psicótico o neurótico, o eres sabio y sereno? Estas son las preguntas que te debes hacer.
Hay ocho grandes religiones y son varios miles, si cuentas todas las sub-divisiones. ¿Nos ha servido la religión? Si nos dicen que hacer, ¿tenemos la fortaleza para hacerlo? Miren esta iglesia (Capilla de la Paz en Acapulco): es para aquellos que vienen en paz para meditar.
¿Porque la meditación es esencial? La meditación no es para ser una mejor persona. No. Tú fuiste creado como el mejor. No naciste en el pecado y no tienes por qué vivir en la culpa. Naciste en la imagen de Dios y tienes que vivir en la voluntad de Dios. Esa es la verdad que todas las religiones han tratado de esconder. El miedo de estas religiones es que si sabes esto, ya no necesitas la religión. A lo mejor no necesitas a la religión, pero si necesitas la realidad, tu propia realidad.
Al meditar sacamos toda nuestra basura. Es nuestra propia fortaleza. Hay gente que dice haber escuchado a un maestro espiritual. Cuando personas carismáticas dicen “¡Vengan a mi! Yo te voy a hacer mejor. Te voy a hacer el mejor», yo me río de esta gran mentira. Si Dios, que nos hizo a cada uno, no nos pudo hacer mejor, entonces ¿quien es esa persona?, pero tienes una cabeza de piedra que se lo cree y piensas, «Si, este señor me hará mejor, esta persona me va a hacer mejor.» Lo que pasa es que eres muy flojo y quieres que alguien lo haga por ti. No lo quieres hacer por ti mismo y por esto, estas dispuesto a pagar dinero y riquezas. ¿Para que? Para que alguien te de paz mental.
Si tu mismo no te puedes dar la paz mental, te lo podrá dar algún tonto? Y aquel que dice que tiene paz mental, a lo mejor ni siquiera la conoce.
Cuando meditamos, ocurre algo muy sencillo: nuestra basura mental subconsciente comienza a salir. La meditación es el proceso de limpiar nuestra mugre a través de nuestras acciones para que podamos sentir y pensar, y así poder actuar correctamente con la intuición.
Yogi Bhajan
goldentempleacademy.com

Comentario de Kartar
Cambiar aspectos bien arraigados en la personalidad y el cuerpo no es fácil, menos cuanto más edad. Pero ¿se puede? Si, claro. La pregunta más idónea sería ¿estoy dispuesto a pagar el precio, esforzarme?
Hay una ciencia y arte en el Kundalini Yoga que puede guiarte en este proceso. Los cambios son incómodos para el ego, sin embargo hay cambios inevitables en los ciclos de la vida, incluso importantes que llamamos transiciones. Por ejemplo, nacer, pasar de niño a adolescente, a adulto o mayor. Por último, la muerte. Estas son las transiciones, pero existen numerosos cambios sustanciales e insustanciales durante todo el transcurso de nuestra vida.
Nuestra ciencia-arte del cambio nos recomienda tres cosas cuando estamos inmersos en un cambio:
- Parar y mirar. Considerar a que memorias estamos apegados aunque no funcionen.
- Positivarse. Qué planes y objetivos nuevos nos muestra nuestra mente.
- Usar la intuición. Tras escuchar los miedos y errores cometidos junto a los nuevos deseos a perseguir, escuchar muy profundo desde el corazón y el ser.
La propuesta del yogui es que puedas pasar tu intelecto por las tres mentes: negativa, positiva y neutral. Consulta a tu mentor sobre el tema.