Comentario de Kartar

Los nuevos ideales importados de un lejano oriente, en un momento u otro, chocan con los adquiridos educacional o culturalmente en las latitudes occidentales.
Por ejemplo, lo que se llama dharma en oriente en occidente se traduce como religión. Aunque los significados originales difieren radicalmente. ¿Por qué? Simple. No hay otra palabra en los diccionarios latinos o anglosajones que se aproxime más a la experiencia original de la palabra sánscrita «dharma». Y así, con otras como «guru», «karma», etc.
Todas las religiones desde su origen han perdido desde su inocencia y autenticidad en el transcurso del tiempo. Es la ley de la existencia, nacer, vivir, degenerar y morir para renacer.
Hay dos tipos de religiones: orgánicas e inorgánicas. Orgánicamente todos somos divinos, ya eres uno con Dios pero no lo crees. La identidad crea dualidad y sitúa a Dios fuera de uno mismo. Una búsqueda interminable de la divinidad que está en tu interior.
Han caído muchas creencias y estructuras en este nuevo milenio, y más por venir. En el anterior se basaba nuestra creencia religiosa en la fe, ahora se requiere saber, tener la experiencia directa. O las religiones se renuevan dar la experiencia de la esencia de la conciencia o se quedarán atrás. Luchar para imponer tu creencia no funcionará.
Se requiere una capacitación de la mente aprendiendo la meditación profunda que conocen los expertos. Dominar las fuerzas subconscientes e inconscientes, individuales y colectivas. Definitivamente no van a servir las instituciones antiguas que no abran puertas y ventanas al cambio. No quiere decir que haya que juzgar a alguien. La esencia es válida desde la libre elección pero debe decirse si es para la ascensión o para el mismo ciclo negativo obsoleto.
No se trata de rechazar nada, solo aceptar la Nueva Luz y auto propulsarse, sea con el método que sea, hay un Uno.